
En esta ocasión me permito citar a un hombre que sabía lo que significaba centrarse en el cliente desde los años 1951 donde formo parte del plantel académico de Harvard Business School, me refiero a Theodore Levitt.
Me permito citarlo porque encontré un articulo muy interesante de él que se llama "La miopía en el marketing" donde de forma muy clara nos permite entender que una empresa puede alcanzar niveles grandes de expansión, pero si esta empresa se enfoca solo al aspecto de venta caerá en graso error ya que solo se dará cuenta de las necesidades del vendedor mientras que olvidarse del marketing le significara olvidarse de las necesidades del consumidor.
Otro punto importante que cabe resaltar es que las empresas deben estar en una armonía de conceptos reflejando una igualdad entre lo que dicen y lo que hacen; a su vez deben definir ampliamente sus sectores y así aprovechar las oportunidades de crecimiento.
Saber determinar las necesidades y deseos de sus clientes será crucial, es mas de vida o muerte para la continuidad de la empresa, así como saber el cuándo es el momento de reinventarse.
Dejemos de pensar fríamente acerca de la empresa y empecemos a cultivar el amor de nuestros clientes hacia nosotros recordando siempre que es menos costoso retener clientes que captar clientes.

